Mientras continúa el debate sobre la posibilidad de retomar la exploración de gas natural en el Parque Nacional Médanos del Chaco, una de las voces técnicas más reconocidas del país salió a respaldar el proyecto. Se trata de Victorio Oxilia Dávalos, docente de la Universidad Nacional de Asunción e investigador con amplia trayectoria en el área energética, quien considera que Paraguay no puede darse el lujo de cerrar las puertas al aprovechamiento responsable de recursos estratégicos para su desarrollo.
Oxilia recordó que el gas natural ha sido un factor determinante en el crecimiento económico de varios países, citando como ejemplo el caso de Qatar, cuya riqueza energética contribuyó a financiar la organización de la Copa Mundial de Fútbol de 2022. En ese contexto, sostuvo que Paraguay cuenta con importantes reservas de gas convencional y no convencional en la región Occidental, recursos que podrían desempeñar un papel clave en la seguridad energética nacional.
Durante una entrevista junto a José Cano Coscia, hijo del pionero empresarial Primo Cano Martínez, el investigador cuestionó las consecuencias de la ampliación del Parque Nacional Médanos del Chaco aprobada en 2016. Según señalaron, aquella decisión afectó derechos previamente otorgados a la empresa Primo Cano Martínez S.A., que llevaba décadas invirtiendo en la búsqueda y aprovechamiento de hidrocarburos en el país.
La compañía logró extraer gas desde la década de 1990 y, a partir de 2013, inició su explotación comercial mediante gas natural comprimido destinado a la generación eléctrica en Bahía Negra. Inicialmente, la energía se producía mediante sistemas duales que combinaban gas y diésel, para posteriormente avanzar hacia equipos alimentados exclusivamente con gas natural.
Para Cano, la prohibición de realizar nuevas tareas de prospección y explotación significó el freno de un proyecto que representaba una oportunidad concreta de desarrollo para una de las regiones más aisladas del país. Además, rechazó las acusaciones de daño ambiental, asegurando que las imágenes satelitales demuestran que la zona mantiene prácticamente las mismas condiciones que hace cuatro décadas.
Los impulsores de la iniciativa sostienen que el potencial energético del área es significativo. De acuerdo con los datos expuestos, el pozo Independencia 1 podría generar entre 3,5 y 6 megavatios de energía, mientras que otros pozos con mayor capacidad productiva permitirían alcanzar hasta 60 megavatios. A esto se suma el potencial eólico existente en la zona, que también permanece limitado por las actuales restricciones legales.
Otro de los puntos destacados por Oxilia fue la importancia de garantizar seguridad jurídica para atraer inversiones. A su criterio, cuando el Estado modifica las reglas de juego y desconoce derechos previamente adquiridos, se genera un mensaje negativo para los inversionistas nacionales e internacionales, afectando las posibilidades de desarrollo de sectores estratégicos.
El especialista también cuestionó los discursos que, según afirmó, son impulsados por organizaciones no gubernamentales internacionales con importantes recursos económicos y que, en ocasiones, presentan una visión alejada de las necesidades concretas de las comunidades locales. En ese sentido, instó a la ciudadanía a analizar el debate desde una perspectiva técnica y basada en evidencia.
Un aspecto que suele quedar fuera de la discusión pública es la posición de varios representantes de comunidades indígenas de la región. Según relató José Cano, durante audiencias públicas realizadas en el marco del tratamiento legislativo, líderes comunitarios expresaron su respaldo a la iniciativa, argumentando que necesitan oportunidades de desarrollo, acceso a servicios de salud, infraestructura vial y mejores condiciones de vida.
Para Oxilia Dávalos, el desafío consiste en encontrar un equilibrio entre la protección ambiental y el aprovechamiento racional de los recursos naturales. La discusión, sostiene, no debería plantearse como una elección entre conservación o desarrollo, sino como la búsqueda de mecanismos que permitan compatibilizar ambos objetivos en beneficio de todos los paraguayos.
Con un proyecto de ley actualmente en estudio para volver a habilitar actividades de prospección y explotación de hidrocarburos en la zona, el debate sobre los Médanos del Chaco se ha convertido en una discusión más amplia sobre soberanía energética, seguridad jurídica y el modelo de desarrollo que Paraguay pretende construir para las próximas décadas.




