El régimen de Irán anunció este sábado que se encuentra en la «etapa final» de la elaboración de un acuerdo marco de 14 puntos con Washington, en un proceso de negociación que abarca desde el control del estrecho de Ormuz hasta el fin de lo que Teherán describe como un “bloqueo naval”, aunque el portavoz advirtió que persisten diferencias sustanciales entre las partes.
El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, fue el encargado de detallar el estado de las conversaciones ante la cadena estatal IRIB. “Nuestra intención fue primero elaborar un memorando de entendimiento, una especie de acuerdo marco compuesto de 14 cláusulas“, explicó el funcionario. Según Baqaei, una vez cerrado ese documento, los detalles del acuerdo definitivo deberían resolverse en “un plazo razonable de entre 30 y 60 días”.
La declaración refleja la fragilidad de un proceso que, desde el alto el fuego del 8 de abril, solo produjo una ronda formal de negociaciones sin resultado y un intercambio posterior de propuestas por separado.
La prioridad política de Teherán, según el portavoz, es “poner fin a la guerra en todos los frentes, incluido el Líbano”. El programa nuclear iraní —uno de los puntos más sensibles para Washington— quedó deliberadamente excluido del marco actual. Baqaei indicó que el tema será objeto de negociaciones separadas en una etapa posterior.
Por su parte, Marco Rubio afirmó este sábado desde Nueva Delhi que existe una posibilidad real de que Irán y Estados Unidos alcancen un acuerdo en los próximos días, mientras crecen las gestiones diplomáticas para frenar la escalada en Medio Oriente.
“Hay una chance de que, ya sea más tarde hoy, mañana o en un par de días, tengamos algo para anunciar”, declaró el secretario de Estado norteamericano ante la prensa, expresando su esperanza de recibir “buenas noticias”.




