Vasco da Gama le pasó por encima a Olimpia con un contundente 3-0 en el São Januário y dejó al descubierto todas las miserias futbolísticas del Decano. Lo más vergonzoso ni siquiera fue el resultado, sino la actitud. Olimpia salió a la cancha como un equipo resignado, sin alma, sin rebeldía y con un técnico que prácticamente entregó el partido antes del pitazo inicial.
Pablo Sánchez tomó una decisión difícil de defender: poner futbolistas casi inactivos y presentar un esquema sin funcionamiento, con la excusa de “guardar” piezas para el duelo del domingo ante Ameliano. Una señal de mediocridad alarmante para un club que presume grandeza internacional. Si Olimpia fuera realmente un equipo serio, competiría ambos torneos con la misma responsabilidad. Pero este plantel y esta conducción dejaron claro que a nivel continental se conforman con migajas y nada más.
Vasco, encima plagado de suplentes, manejó el partido como si estuviera entrenando. Dominó el mediocampo, manejó la pelota con tranquilidad y jamás sintió presión de un Olimpia inexistente. El Decano no generó una sola jugada clara de gol en los noventa minutos. Ni una. El mediocampo fue una vergüenza absoluta: lento, desordenado y sin recuperación. Y la defensa directamente fue un colador.
El primer golpe llegó a los 39 minutos, cuando José Luis “Puma” Rodríguez apareció con total libertad para definir y abrir el marcador tras otra desatención defensiva imperdonable. En el arranque del segundo tiempo, a los 51, Nuno Moreira aprovechó otro desconcierto defensivo y amplió la ventaja. Apenas cuatro minutos después, Adson liquidó el partido a los 55 tras una jugada donde la última línea franjeada volvió a quedar totalmente expuesta.
Lo más preocupante para Olimpia es que esto no parece un accidente. Son seis goles recibidos en los últimos dos partidos, un equipo sin ideas, sin coordinación y sin carácter. Incluso en el torneo local, donde todavía puede campeonar el domingo, viene dejando una imagen lamentable. Creen que con el peso de la camiseta alcanza y el fútbol hace rato dejó de funcionar así.
Si continúan jugando de esta manera, el domingo no habrá campeón. Habrá otro papelón más para una institución que hoy parece completamente perdida.




