En una Nueva Olla desolada y tan vacía como las ideas futbolísticas de este Cerro Porteño, el empate 1-1 ante Sportivo Ameliano dejó una sensación más cercana al fracaso que al simple tropiezo.
El Ciclón arrancó arriba apenas a los 5 minutos, pero ni siquiera el gol tuvo mérito propio: nació de un grosero error del arquero de Ameliano, que entregó un regalo insólito para que Cerro se pusiera en ventaja casi sin proponérselo. Y ahí, increíblemente, el equipo de Barrio Obrero decidió esconderse.
Con el marcador a favor y jugando de local, Cerro se dedicó a retroceder, como si fuese el visitante acorralado. Cedió pelota, campo e iniciativa. Ameliano manejó los tiempos con una autoridad humillante y fue el que produjo las llegadas más peligrosas del primer tiempo. El cuadro azulgrana fue una sombra, una estructura sin rebeldía ni fútbol, fiel reflejo del descalabro que viene exhibiendo en todo el torneo. La ventaja tempranera fue apenas maquillaje.
El empate era cuestión de tiempo y llegó a los 55 minutos, luego de un cagadón monumental de la defensa cerrista, que volvió a mostrar desconcentración, lentitud y una fragilidad alarmante. Ameliano lo empató merecidamente, y recién ahí los jugadores de Cerro parecieron volver del cumpleaños en el que estaban. Reaccionaron tarde, empujaron con vergüenza propia y generaron algunas situaciones claras, incluso con algo de mala fortuna para desnivelar.
Pero el envión duró poco. Otra vez el ciclón se quedó sin combustible, sin ideas y sin carácter. En el tramo final fue Ameliano el que fue a buscar la victoria y estuvo a centímetros de concretarla, dejando a Cerro tambaleando en su propia casa.
El empate prácticamente baja al Ciclón de la pelea por el campeonato, más todavía considerando los puntos que todo indica irán para Olimpia tras el bochorno provocado por su propia hinchada. Si la apuesta es “priorizar” la Copa Libertadores, el panorama no ilusiona: con esta actitud paupérrima, este Cerro no compite, sobrevive. Y sobreviviendo, en la Libertadores, el futuro luce oscurísimo.




