Hay investigaciones que generan incomodidad y otras que dejan al descubierto entramados más profundos. La que hoy alcanza a Miguel Ángel Zaldívar, titular de Banco Atlas, se ubica claramente en este segundo escenario. El directivo fue convocado por la Fiscalía de Delitos Económicos para comparecer este lunes 23 de marzo, a las 9:00, en el marco de una audiencia indagatoria vinculada a un presunto esquema de lavado de dinero conectado al caso Conmebol.
La citación se sustenta en el Acta N.º 4/25, en la que el Ministerio Público sostiene que Zaldívar, junto con otros implicados, habría incurrido en conductas tipificadas en el artículo 196 del Código Penal, relacionadas con la obtención, administración y eventual legitimación de activos de origen ilícito. En otras palabras, los investigadores apuntan no solo a la existencia de fondos de procedencia irregular, sino también a un mecanismo diseñado para canalizarlos dentro del sistema financiero formal.
El origen de la causa se remonta a una denuncia presentada por la propia Conmebol, a través del abogado Claudio Lovera Velázquez, con el objetivo de recuperar aproximadamente USD 15 millones que habrían sido desviados y posteriormente depositados en cuentas del banco. Este episodio se vincula directamente con la gestión de Nicolás Leoz, quien estuvo al frente de la confederación entre 1986 y 2013, y con la red de corrupción que salió a la luz en 2015 a partir del escándalo internacional conocido como el FIFA Gate.
La investigación ha avanzado a lo largo de los años con distintas diligencias. En enero de 2016, agentes del Ministerio Público allanaron la sede de la Conmebol en Luque, donde incautaron documentación clave y archivos digitales. Posteriormente, el caso se nutrió de auditorías forenses, intercambios de información con autoridades judiciales de Estados Unidos y análisis técnicos que permitieron reconstruir movimientos financieros bajo sospecha.
De acuerdo con la hipótesis fiscal, entre los años 2000 y 2010, Leoz habría ordenado transferencias por unos USD 31,5 millones desde cuentas de la Conmebol en el Banco do Brasil hacia cuentas personales, configurando un patrón de desvío sistemático de fondos.
Uno de los puntos que concentra mayor atención es la firma de contratos de fideicomiso en 2016 con Banco Atlas S.A., por montos que ascienden a G. 23.014 millones y USD 2,16 millones. Según la Fiscalía, estos instrumentos financieros habrían sido utilizados para estructurar un patrimonio autónomo destinado a cubrir gastos personales y beneficios para el entorno familiar del exdirigente deportivo. En este contexto surge un interrogante central para los investigadores: considerando que Leoz ya enfrentaba cuestionamientos públicos y procesos judiciales, ¿por qué no se activaron los mecanismos de control y debida diligencia exigidos en este tipo de operaciones?
En el plano procesal, Zaldívar intentó frenar el avance de la causa mediante la apelación de la admisión del acta de imputación. Sin embargo, el recurso fue desestimado por un Tribunal de Apelación, lo que permitió que el proceso continúe su curso.
La causa, identificada como N.º 06/2021, tendrá un nuevo capítulo el próximo 15 de abril, fecha en la que el juez Humberto Otazú deberá escuchar al titular de Banco Atlas en la audiencia de imposición de medidas cautelares, en un expediente que vuelve a poner bajo escrutinio la relación entre el sistema financiero local y uno de los mayores escándalos de corrupción en el fútbol mundial.




