Una denuncia formal por presunto acoso laboral sacude a la administración de la Municipalidad de Lambaré, luego de que una funcionaria presentara una carta dirigida al intendente Guido González solicitando resguardo institucional y garantías laborales ante lo que describe como una situación de hostigamiento y posible desvinculación irregular.
La firmante, Elvira Guillén Samaniego, licenciada en Nutrición con cuatro años de antigüedad en la comuna, afirma haber sido objeto de conductas reiteradas de acoso por parte del director de Desarrollo Humano y Social, Edgar Rober. Según detalla en la misiva fechada el 2 de febrero de 2026, el trato hacia ella se habría vuelto intimidatorio luego de rechazar “situaciones inapropiadas” ocurridas tanto en oficinas como en reuniones laborales.
En el documento, la denunciante también expone una presunta irregularidad en su vínculo laboral, señalando que no recibió notificación ni preaviso sobre una eventual finalización de su relación contractual. Esta circunstancia, afirma, le genera incertidumbre respecto a su estabilidad, especialmente considerando su desempeño sostenido en tareas vinculadas al monitoreo del almuerzo escolar.
Guillén Samaniego aclara que su intención no es perjudicar a la institución, sino preservar su integridad personal y su fuente de ingreso, de la cual depende el sustento de su familia. En ese sentido, solicita a la Intendencia la adopción de medidas administrativas que garanticen un ambiente de trabajo digno y respetuoso, así como el cumplimiento del debido proceso en cualquier decisión relacionada con su situación laboral.
Sin embargo, la reacción oficial añade un elemento de controversia: entrevistado en la emisora AM650, el jefe comunal afirmó desconocer tanto la situación como la existencia de la denuncia. La declaración genera cuestionamientos, ya que el escrito fue dirigido formalmente a su despacho, lo que abre interrogantes sobre los canales internos de recepción, registro y tratamiento de denuncias dentro de la administración municipal.





