Un grupo de países de la región expresó su rechazo al decreto firmado por la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, que ordena un recuento general de los votos y desconoce la autoridad del Consejo Nacional Electoral, al considerar que la medida afecta la institucionalidad democrática del país centroamericano.
El pronunciamiento fue realizado a través de un comunicado conjunto, en el que los Estados firmantes advirtieron que la decisión del Ejecutivo hondureño vulnera el orden constitucional y pone en riesgo el respeto a la voluntad popular expresada en las urnas. En el texto, los gobiernos también condenaron los hechos de violencia registrados contra miembros de la oposición, así como cualquier manifestación de violencia política destinada a alterar el resultado electoral.
En ese sentido, el comunicado reafirma el reconocimiento a la proclama emitida por el órgano electoral competente, que declaró a Nasry Asfura como presidente electo de la República de Honduras. Los países firmantes sostienen que los comicios fueron validados por misiones de observación internacional y que reflejaron de manera clara la decisión de millones de hondureños en las elecciones celebradas el pasado 30 de noviembre.
Asimismo, los Estados instaron a todas las fuerzas políticas hondureñas a respetar el orden democrático, garantizar una transición pacífica y privilegiar el diálogo como vía para resolver las diferencias. El documento expresa confianza en que el pueblo hondureño sabrá defender los valores de libertad y democracia frente a cualquier intento de desconocerlos.
El comunicado lleva la firma de Argentina, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Paraguay, Perú y República Dominicana, y fue emitido en Lima el 10 de enero de 2026. La declaración suma presión internacional sobre el gobierno hondureño en un contexto de creciente tensión política y cuestionamientos al manejo del proceso electoral.





