Hay títulos que se celebran y se olvidan. Y hay otros que, además de una medalla, dejan sensaciones. El oro conseguido por Paraguay en los Juegos ODESUR 2026 pertenece a esta segunda categoría. La Albirroja Sub 20 fue campeona invicta, superó a Argentina en la final por penales y cerró un torneo en el que recibió apenas dos goles. Pero, más allá de la presea, lo verdaderamente importante está en lo que esta generación parece anunciar.
Porque Paraguay mostró algo que durante mucho tiempo pareció faltar: jugadores jóvenes capaces de asumir protagonismo dentro de una misma selección. Eduardo Delmás, capitán y conductor, fue uno de los grandes símbolos de este equipo. Junior Gamarra y Pedro Zarza aportaron desequilibrio y gol; Joaquín Bogarín mostró personalidad en la mitad de la cancha; Kevin Amarilla fue importante en la estructura defensiva y Milan Freyres apareció cuando más se necesitaba, con aquel gol agónico ante Chile que abrió las puertas de la final.
Y quizá ahí esté la verdadera noticia.
Esta no fue una selección paraguaya aferrada exclusivamente al viejo libreto de defender, esperar, tirar centros y encomendarse al cabezazo. Hubo una idea más compacta, circulación, velocidad y, fundamentalmente, futbolistas con capacidad para ejecutar aquello que se pretendía. Paraguay jugó con determinación, con hombría y también con fútbol.
Ahora bien: muchachos, cuidado.
El oro debe ser celebrado, disfrutado y compartido con la gente. Pero mañana empieza otra historia. Esta medalla no puede convertirse en el techo de una generación que recién está abriendo una puerta.
Las generaciones anteriores también tuvieron talento y después se desviaron, se conformaron o simplemente no pudieron sostener aquello que prometían. Por eso estos chicos deben pisar tierra. Deben saber que desde ahora la responsabilidad aumenta. No alcanza con haber sido campeones de ODESUR.
Deben cuidar la cabeza, elegir bien quiénes los aconsejan, mantenerse firmes y entender que el verdadero desafío estará en los próximos torneos y, especialmente, en conseguir títulos y grandes logros con la selección mayor.Chapó, muchachos. Levanten la copa, disfrútenla. Que este sea el primer trofeo de una historia mucho más grande.



