Libertad necesitaba una respuesta después del duro golpe recibido en la fecha anterior, y regresó a La Huerta con la obligación de recuperar sensaciones, confianza y, sobre todo, puntos. Y lo hizo de manera contundente.
Libertad fue superior desde el arranque. Dominó la posesión, presionó alto y buscó constantemente romper la resistencia del conjunto ñuense. Incluso, Elvio Vera había marcado tempranamente, pero su tanto fue anulado por posición adelantada. Sin embargo, el delantero tendría tiempo de sobra para tomarse revancha.
El primer golpe válido llegó luego de una buena acción por la derecha. Alan Benítez habilitó a Álvaro Campuzano, cuyo remate fue contenido por Frágueda, pero el rebote quedó servido para Agustín Manzur, que apareció atento para establecer el 1-0.
Rubio Ñu no tardó demasiado en reaccionar. Tras un tiro de esquina ejecutado por Rodrigo Rojas, Javier Vallejos se elevó en el área y conectó de cabeza para sorprender al local y poner el 1-1.
Pero Libertad no perdió la calma ni bajó la intensidad. Antes del descanso encontró un penal tras una falta de Frágueda sobre Iván Ramírez y Elvio Vera, desde los doce pasos, puso nuevamente en ventaja al Gumarelo. Rubio Ñu tuvo la oportunidad perfecta para irse al vestuario con el marcador igualado, cuando también dispuso de un penal. Estiven Pérez tomó la responsabilidad, pero mandó su remate por encima del travesaño.
Ese error terminó pesando. En la segunda etapa, Libertad volvió a acelerar y Elvio Vera se convirtió en una auténtica pesadilla para la defensa rival. A los 67 y 70 minutos marcó dos veces más, completó su triplete y liquidó prácticamente la historia con el 4-1.
Rubio Ñu todavía encontró un descuento mediante otro penal, convertido por William Mendieta, pero ya era demasiado tarde.
Libertad volvió a ganar y se mete nuevamente en la pelea por el campeonato. El Gumarelo respondió cuando debía hacerlo y dejó atrás, al menos por esta jornada, la pálida imagen que había mostrado ante Nacional.




