El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, mantiene el primer lugar en la intención de voto para las elecciones presidenciales de octubre, con el 38%, aunque el senador Flávio Bolsonaro redujo a cinco puntos la diferencia que lo separa del mandatario.
El legislador, hijo del ex presidente Jair Bolsonaro, reúne el 33% de las preferencias del electorado. En agosto, Lula registraba el 39% y el senador ultraderechista el 33%, lo que situaba la brecha en seis puntos porcentuales, según la encuesta de Datafolha.
La distancia también se redujo en una eventual segunda vuelta. Lula pasó del 47% en agosto al 46% en septiembre, mientras que Bolsonaro subió del 43% al 44%. La diferencia de dos puntos equivale al margen de error de la encuesta, por lo que ambos aparecen en empate técnico. La segunda vuelta sería necesaria si ningún candidato supera la mitad de los votos en la primera ronda, prevista para el 4 de octubre.
El escritor Augusto Cury, candidato del partido centrista Avante, se ubicó tercero con el 8% de intención de voto, frente al 2% que registraba en agosto. Otra encuesta, divulgada esta semana por la firma Quest, le atribuyó el 10% y lo situó como el aspirante con mayores posibilidades de quebrar la polarización entre Lula y Bolsonaro.




