En Paraguay, hemos de establecerlo inicialmente, toda la política sucede en el lado izquierdo del espectro político, y, sin embargo, teniendo en cuenta que estamos hablando de una concepción topográfica de la política, es decir, entender la actividad política como posiciones tomadas lo largo de un eje horizontal, existen partidos políticos más escorados a la derecha, incluso en ese lado izquierdo. La Asociación Nacional Republicana (ANR) es hoy esa derecha, es la conformación política que posee más elementos de cierta derecha política: nacionalista, frente al internacionalismo de partidos que se apalancan en el Foro de Sao Paulo, Grupo de Puebla y la CIDH; pro-libre mercado, frente al mayor intervencionismo estatal que proponen las otras fuerzas políticas; favorable a la propiedad privada, frente a los conatos colectivistas del Frente Guasú (FG), Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) y el Partido Demócrata Progresista (PDP). La ANR ha rechazado proyectos que incubaban el totalitarismo de las izquierdas más carnívoras estos últimos años: ha rechazado ir contra la familia, ha defendido la democracia y la libertad y ha promovido el individualismo jurídico. Hemos de graficarlo para que sirva, recordando que los purismos políticos solo existen en las inmaculadas pizarras de las aulas universitarias, y, por lo tanto, no es incorrecto decir que, hoy, la ANR es la derecha política en Paraguay.

En ese sentido, es importante advertir respecto de un caballo de Troya de la izquierda más carnívora y audaz que opera murallas adentro de la ANR: la senadora Lilian Samaniego. Esta senadora, durante una década ha complotado, conspirado y conjurado para introducir políticas y leyes de la más dura izquierda instrumentando al Partido Colorado como la descartable punta de lanza de esas iniciativas. La senadora Samaniego, haciendo un balance político, es una fuerza del Frente Guazú operando desde dentro del Partido Colorado. Hoy por hoy, ella representa la mayor fuerza política destructiva de la ANR. Todas sus propuestas legislativas intentan subvertir algún orden social ¿No es acaso esa una definición de la izquierda? La subversión del orden social por ser considerado supuestamente opresivo. He hablado de ideas, pero ahora me remito a los hechos.
¿Quién fue una de las más fogosas promotoras, incluso proyectista, del atentado a la democracia representativa y participativa que se denominaba ley de paridad? Lilian Samaniego ¿Qué orden social pretendía subvertir este proyecto de ley? La democracia ¿Por qué? Porque buscaba incorporar un paradigma corporativista de la democracia mediante el establecimiento de cupos de género que privilegien a grupos prestablecidos, ¿Conforme a qué criterios? Los criterios de género, mencionados. Este tipo de proyectos destruye la igualdad ante la ley, pues, sobra decir que, algunos votos valdrían más que otros; y, cae de maduro que, las candidatas valdrían más que los candidatos, todo en función a una diferencia arbitraria prestablecida: el género.
¿Quién fue una de las más augustas defensoras, y también proyectista, del proyecto de ley de violencia política contra las mujeres? Lilian Samaniego ¿Qué orden social pretendía subvertir este proyecto de ley? La libertad de expresión. Si ese proyecto de ley se hubiera aprobado en el congreso, este artículo que critica las actuaciones de la senadora no podría ser escrito, pues utilizarían la ley para acusarme de “violencia política”. Toda voz disidente del feminismo sería silenciada. En todos los países donde este tipo de leyes se ha aprobado, en efecto se ha legislado subrepticiamente la censura, especialmente se silenciaría a políticos o periodistas varones conservadores, que ya no podrían criticar a legisladoras mujeres, so pena de ser judicializados por “violencia política por razones de género”.
Recientemente, la proyectista de la ley que pretendía establecer Juzgados Especiales en materia de violencia de género, a los cuales denomino Juzgados feminazis, fue la senadora _nuevamente _ Lilian Samaniego. ¿Qué orden social pretendía subvertir este proyecto de ley? El principio de inocencia. Este tipo de instituciones jurídicas fueron establecidas en la Alemania Nazi. Son magistrados especiales para juzgar a las personas según cierta característica prestablecida previamente con intereses políticos. En aquella Alemania fueron los judíos; en el proyecto de ley de la senadora Samaniego eran los hombres inocentes. Juzgar a las personas en función a su sexo, si son hombres o mujeres, destruye la igualdad ante la ley, atenta contra el principio más elemental del estatus de inocencia y, bajo la máscara de un “debido proceso”, justamente, viola el debido proceso. Las personas deben ser juzgadas por sus hechos, no por sus genitales. Nadie elige los genitales con los que nace, pero si elegimos nuestras acciones, senadora.
El último proyecto con el que la senadora Lilian Samaniego, como la más activa izquierdista, busca subvertir o destruir algún orden social establecido es la propuesta del divorcio exprés. ¿Qué orden social pretende subvertir este proyecto de ley? El matrimonio. La banalización del contrato matrimonial es un triste hecho cultural con el que tenemos que lidiar y en ese sentido, la izquierdista Samaniego, aprovecha esta alarmante tendencia… ¿Intentará fortalecer la unión matrimonial buscando disminuir los impuestos que paguen los matrimonios para que así puedan destinar mayores recursos a sus hijos? No. Intenta remover cualquier razonable escollo jurídico para que los contrayentes de nupcias puedan disolver su matrimonio, de común acuerdo, en un plazo, irrisorio, de setenta y dos horas. El matrimonio es una institución de orden público que pretende proteger una bien superior: a los hijos. No puede, ni debe, ser tratado como un contrato de alquiler de sillas para eventos o un contrato laboral, so pena de enfrentar una mayor disolución social que la que enfrentamos ahora como sociedad.
La izquierda, desde Marx, consideraba que la igualdad burguesa, la libertad de expresión, la justicia formal y el matrimonio eran expresiones supra-estructurales de una infra-estructura económica opresiva, y, por lo tanto, debían ser subvertidas, destruidas con el objetivo de liberarnos de ellas. Pero la verdad sea dicha: la igualdad ante la ley es la única igualdad viable y la base de una sana democracia; las leyes basadas en el individuo como sujeto de derecho y obligaciones (no en un concepto de género) es la única que otorga un trato digno a las personas; la libertad de decir es tan importante como la libertad de pensar, y censurar por motivos de “violencia política de género” es matar la libertad de pensar; y, el matrimonio no es opresivo, sino una expresión de responsabilidad personal para con el futuro: los niños. La igualdad, la libertad, la justicia y el matrimonio pretenden ser destruidos por la izquierda clásica, y hoy en día, la operadora política más caníbal del Frente Guasú activando dentro de la ANR es la senadora Lilian Samaniego: las ideas y los hechos lo señalan ¿Qué espera la ANR para liberar el pase de Lilian y que vaya a jugar al equipo de Esperanza Martínez?




