Los recientes movimientos políticos protagonizados por los hermanos Lilian y Arnaldo Samaniego volvieron a alimentar las especulaciones sobre el futuro de su espacio dentro de la Asociación Nacional Republicana (ANR), en un contexto marcado por el reordenamiento interno que siguió a las elecciones municipales en Asunción.
Mientras la senadora Lilian Samaniego mantuvo un encuentro con Arnoldo Wiens, una de las principales figuras de la disidencia colorada y potencial aspirante presidencial para 2028, su hermano, el senador Arnaldo Samaniego, optó por una agenda diferente al reunirse con el líder de Honor Colorado y presidente de la ANR, Horacio Cartes.
La coincidencia temporal de ambos encuentros no pasó desapercibida dentro del oficialismo colorado, donde algunos dirigentes interpretan los gestos como señales de estrategias políticas divergentes frente al nuevo escenario partidario.
La situación también volvió a poner sobre la mesa versiones que circulaban desde antes de las internas municipales de Asunción. En distintos sectores del partido se comentaba que, incluso antes de la votación, existía la percepción de que la candidatura de Camilo Pérez contaba con una ventaja difícil de revertir. En ese contexto, comenzaron a surgir rumores sobre supuestas diferencias dentro del propio espacio liderado por los Samaniego.
Según esas versiones, Arnaldo Samaniego habría manifestado en conversaciones privadas que el desgaste político acumulado por la figura de su hermana terminó afectando las posibilidades electorales del sector en la disputa capitalina. Aunque tales afirmaciones nunca fueron realizadas públicamente, los comentarios continuaron circulando en ámbitos partidarios tras la derrota sufrida en la interna.
Los encuentros de esta semana parecen reflejar dos formas distintas de encarar el futuro político inmediato. Por un lado, Lilian Samaniego mantiene puentes con sectores opositores al cartismo dentro del Partido Colorado. Por otro, Arnaldo se muestra dispuesto a mantener canales de diálogo con el liderazgo partidario encabezado por Cartes.
En momentos en que la ANR comienza a proyectar sus próximas disputas internas y a delinear los liderazgos para los próximos años, los movimientos de los hermanos Samaniego son observados con atención por dirigentes de todos los sectores, que buscan interpretar hacia dónde se inclinará finalmente uno de los grupos políticos que durante años tuvo peso propio dentro del coloradismo.




