La propuesta impulsada por el diputado Rubén Rubín comenzó a ganar fuerte tracción en redes sociales, en medio del debate generado tras las recientes declaraciones del ministro de Economía sobre la necesidad de avanzar hacia una “economía de guerra” y promover regulaciones como el uso de reservas facultativas de las empresas.
En este contexto, el legislador planteó una alternativa, el “plan de rescate nacional”, que desplaza el foco desde el sector privado hacia el gasto estatal, proponiendo un paquete de recortes en distintas áreas del sector público. La iniciativa apunta a evitar que los ciudadanos paguen el precio de los desarreglos de la política.
Entre las principales medidas, Rubín propone eliminar el seguro médico privado financiado con fondos públicos, lo que representaría un ahorro estimado de 102 millones de dólares. Asimismo, plantea suprimir bonificaciones extraordinarias por un periodo de al menos 12 meses, con un impacto de 470 millones de dólares.
El plan también incluye una reducción del 90% en gastos de catering, que actualmente rondan los 19,7 millones de dólares, y un recorte en igual proporción de viáticos y pasajes, con un costo estimado de 64,7 millones de dólares. En conjunto, estas medidas representarían un ahorro anual cercano a los 700 millones de dólares.
La propuesta fue rápidamente replicada en redes sociales, donde usuarios y referentes comenzaron a debatir sobre la viabilidad de los recortes y la necesidad de ajustar el tamaño del Estado antes de avanzar sobre el sector privado.
El planteamiento del diputado se instala así en el centro de la discusión económica, en un momento en que el Gobierno evalúa nuevas herramientas para enfrentar la coyuntura fiscal. Mientras algunos sectores advierten sobre la urgencia de medidas extraordinarias, otros sostienen que el primer paso debe ser una revisión profunda del gasto público.




