Una fuerte tensión política se vive dentro del Parlamento ucraniano luego de que decenas de legisladores del partido oficialista se negaran a respaldar determinadas iniciativas del gobierno y plantearan la posibilidad de abandonar sus bancas.
Según reportes surgidos en Kiev, cerca de 60 diputados del partido del presidente Volodymyr Zelensky habrían manifestado su rechazo a votar lo que consideran leyes de carácter corrupto, situación que ha provocado una crisis interna dentro del bloque oficialista y amenaza con debilitar la estabilidad del Parlamento.
Ante este escenario, algunos legisladores incluso estarían evaluando renunciar a sus cargos, lo que generó una dura respuesta del mandatario ucraniano, quien recordó que el país se encuentra bajo ley marcial desde el inicio de la invasión rusa.
El presidente sostuvo que, desde los primeros días de la guerra, varios parlamentarios ya habían intentado dimitir de sus funciones, pero remarcó que el contexto actual obliga a todos los funcionarios del Estado a cumplir con su deber institucional.
“Desde los primeros días de la invasión rusa a gran escala hubo diputados que querían dimitir de su mandato. Puede haber diferentes motivos y actitudes hacia ellos, pero estamos bajo ley marcial y el Estado debe ser defendido”, expresó Zelensky.
El mandatario también lanzó una advertencia directa a quienes pretendan abandonar el Parlamento. Según afirmó, los legisladores deberán continuar cumpliendo sus funciones conforme a la legislación ucraniana o, en caso contrario, podrían ser enviados al frente de batalla.
“Los miembros del parlamento tendrán que servir en el parlamento conforme a la legislación ucraniana, o estoy dispuesto a discutir una ley que modifique la movilización para que los diputados puedan ir al frente. Si no sirves al Estado en el parlamento, entonces sirve al Estado en el frente. Ese es mi enfoque”
Las declaraciones reflejan el creciente clima de presión política dentro del sistema institucional ucraniano, en un contexto marcado por la prolongación de la guerra iniciada tras la invasión de Rusia a Ucrania en 2022 y por el desgaste interno que comienza a evidenciarse en la dirigencia política del país.
Analistas señalan que este episodio podría profundizar las divisiones dentro del oficialismo y abrir un nuevo frente de conflicto político en plena guerra.




