El primer ministro de Canadá, Mark Carney, advirtió sobre la existencia de una “clara amenaza” por parte de Rusia en la región del Ártico, aunque aclaró que, por el momento, ese riesgo debe entenderse como “más prospectivo que actual”. Las declaraciones fueron realizadas durante una sesión del Foro Económico Mundial que se desarrolla en Davos.
Carney respondió así a preguntas vinculadas con recientes afirmaciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien sostuvo que Groenlandia se encuentra bajo amenaza tanto de Rusia como de China, en el marco de la creciente competencia geopolítica en el Ártico.
En su intervención, el jefe de Gobierno canadiense no dejó dudas sobre la evaluación estratégica de Ottawa respecto a Moscú. “Rusia es sin duda una amenaza en el Ártico. Sin duda. Rusia hace muchas cosas horribles”, afirmó, subrayando la preocupación por el comportamiento del Kremlin en distintas áreas de seguridad internacional.
No obstante, Carney matizó el alcance inmediato del peligro, al señalar que la amenaza rusa en el extremo norte todavía no se manifiesta de manera directa o inminente, aunque advirtió que debe ser monitoreada de cerca ante el creciente interés de las potencias en la región, impulsado por factores estratégicos, militares y económicos.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente atención internacional sobre el Ártico, una zona clave por sus rutas marítimas, recursos naturales y valor geopolítico, en momentos en que las tensiones entre Occidente, Rusia y China continúan profundizándose.




