Dos buses eléctricos donados por la República de China (Taiwán) fueron atacados con proyectiles mientras se encontraban en pleno servicio sobre la avenida Eusebio Ayala. Como consecuencia del hecho, ambas unidades quedaron fuera de circulación y deberán ser sometidas a reparaciones antes de volver a operar.
El ataque se produjo durante el recorrido habitual de los vehículos y no se reportaron personas heridas. Sin embargo, el episodio generó preocupación debido a que afecta directamente a un proyecto piloto de transporte público sustentable, impulsado como alternativa a las unidades tradicionales y presentado como un avance en materia de modernización y cuidado ambiental.
Apenas trascendió la noticia, las reacciones en redes sociales no se hicieron esperar. Numerosos internautas expresaron su indignación y, sin que existan aún conclusiones oficiales, comenzaron a especular sobre posibles responsables. Entre los comentarios más repetidos se leyeron frases como: “alguien está queriendo que salga mal este proyecto”, “seguro son choferes”, “seguro son enviados por las empresas chatarras” y “son los simios transportistas, solía pasar lo mismo cuando había huelga de transportes y los que no se adherían recibían esos proyectiles en sus buses”.
Hasta el momento, las autoridades no informaron sobre personas identificadas o detenidas en relación con el ataque, aunque se espera que se revisen cámaras de seguridad y se avance en la investigación para determinar responsabilidades. El hecho reabre el debate sobre las resistencias que enfrentan los intentos de modernización del transporte público y la necesidad de garantizar condiciones de seguridad para este tipo de iniciativas.




