Ante la previsión de un incremento de las lluvias y posibles inundaciones a partir de finales de agosto, el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) puso en marcha un Comité de Emergencia con el objetivo de garantizar la continuidad de las actividades escolares y evitar interrupciones en la asistencia alimentaria del programa Hambre Cero.
Las autoridades educativas trabajan sobre un escenario marcado por el fenómeno de El Niño, que podría generar precipitaciones intensas y episodios de inundación súbita, especialmente en zonas cercanas a ríos y otros cauces hídricos del país.
A partir de las alertas emitidas por la Dirección de Meteorología, el MEC comenzó a coordinar acciones con las supervisiones educativas locales y las comunidades escolares para anticiparse a posibles situaciones de emergencia y reducir su impacto sobre estudiantes y docentes.
Identifican zonas de mayor vulnerabilidad
Entre los municipios considerados con mayor exposición se encuentran Limpio, San Antonio y Villeta. En Asunción, las zonas que podrían verse más afectadas corresponden principalmente a sectores ribereños de Bañado Norte, Bañado Sur, Sajonia y Tablada Nueva, además de instituciones educativas pertenecientes a la red Fe y Alegría.
Ante este escenario, el MEC resolvió conformar un equipo específico de respuesta, encabezado por la Dirección General de Gabinete, que tendrá entre sus principales tareas identificar y adecuar espacios alternativos que puedan utilizarse como refugios temporales para los estudiantes en caso de que las escuelas resulten afectadas.
La estrategia busca evitar que una eventual emergencia climática derive en una interrupción prolongada del calendario escolar.
Garantizar las clases y Hambre Cero
Uno de los principales objetivos establecidos por el Ministerio es mantener la continuidad de las clases y asegurar que los estudiantes sigan recibiendo la alimentación escolar.
En total, fueron identificadas 25 instituciones educativas que podrían requerir medidas especiales para garantizar la provisión del servicio de alimentación correspondiente al programa Hambre Cero.
La planificación contempla, por tanto, no solamente la respuesta ante posibles daños en la infraestructura escolar, sino también mecanismos que permitan trasladar temporalmente las actividades y los servicios esenciales a otros espacios.
Lorena González, directora general de Bienestar Estudiantil del MEC, recordó que la institución ya enfrentó situaciones similares. En 2023, el Ministerio logró responder a inundaciones focalizadas registradas en el departamento de Ñeembucú.
Sin embargo, señaló que el escenario previsto actualmente demanda una preparación de mayor alcance debido a la posibilidad de que los efectos del fenómeno climático se extiendan a diferentes puntos del territorio nacional.
Con la activación del Comité de Emergencia, el MEC busca anticiparse al impacto de las lluvias y establecer una respuesta coordinada que permita proteger a las comunidades educativas, sostener el calendario escolar y evitar que los estudiantes de las zonas vulnerables pierdan el acceso a la alimentación escolar.




