El ministro del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, Alexandre de Moraes, rechazó el pedido presentado por la defensa del expresidente Jair Bolsonaro para que pudiera recibir a sus hijos este domingo, con motivo del Día del Padre.
La solicitud había sido planteada como una medida excepcional de carácter familiar y humanitario, con el argumento de que la fecha conmemorativa permitiría preservar el vínculo entre Bolsonaro y sus hijos.
Sin embargo, Moraes decidió mantener vigente la suspensión de las visitas por 30 días impuesta al exmandatario y consideró que no existían motivos jurídicos para establecer una excepción. La medida mantiene restringido el acceso a Bolsonaro, con excepción de sus abogados y de los profesionales médicos autorizados.
El pedido comprendía a Carlos Bolsonaro, Jair Renan Bolsonaro y Flávio Bolsonaro. En el caso de Flávio, la situación es todavía más restrictiva, ya que el senador tiene una prohibición específica de visitar a su padre durante 90 días, establecida anteriormente por Moraes.
La restricción general de 30 días había sido determinada después de que Moraes considerara que Bolsonaro incumplió condiciones establecidas para su prisión domiciliaria. Entre las medidas adoptadas se encuentra la suspensión temporal de las visitas, preservando únicamente los accesos relacionados con su atención médica y defensa jurídica.
La decisión impide así que la familia Bolsonaro tenga un encuentro presencial con el expresidente durante una fecha de especial significado familiar. El pedido de la defensa buscaba precisamente que el carácter excepcional del Día del Padre permitiera flexibilizar temporalmente las restricciones, pero el ministro optó por mantener las estrictas condiciones bajo las cuales Bolsonaro cumple su prisión domiciliaria y profundiza el enfrentamiento entre su defensa y el magistrado responsable del proceso.




