La empresa de defensa estadounidense Seasats informó que su embarcación no tripulada Lightfish completó el primer tránsito autónomo del estrecho de Taiwán, una operación que durante cinco días permitió vigilar tráfico marítimo y detectar buques de guerra chinos dentro de la zona económica exclusiva taiwanesa, un resultado que la compañía presentó como una prueba de que este tipo de plataformas puede reforzar la vigilancia y la defensa naval de la isla.
Durante esa travesía, el vehículo de superficie no tripulado recorrió toda la extensión del estrecho y mantuvo una supervisión constante de las embarcaciones en superficie, según el comunicado de Seasats citado por Taipei Times. La empresa añadió que el sistema se topó con varios buques de guerra chinos y que uno de ellos era una corbeta Tipo 056 de la Armada del Ejército Popular de Liberación de China.
La compañía sostuvo que esas naves operaban “muy dentro de la zona económica exclusiva de Taiwán sin transmitir su identidad a través del sistema de identificación automática”.




