Bolivia continúa sumida en una crisis marcada por bloqueos de carreteras, marchas y protestas contra el presidente Rodrigo Paz, mientras el Gobierno intenta abrir negociaciones para frenar un conflicto que ya lleva 22 días y afecta el abastecimiento de combustible, alimentos y oxígeno medicinal en varias regiones del país.
Las movilizaciones, lideradas por sindicatos campesinos, organizaciones obreras y grupos vinculados al expresidente socialista Evo Morales, mantienen interrumpidas decenas de carreteras y continúan presionando por la renuncia del mandatario, que lleva poco más de seis meses en el poder.
La estatal Administradora Boliviana de Carreteras informó que existen al menos 70 puntos de bloqueo distribuidos en seis de los nueve departamentos del país. Los principales focos de conflicto se concentran en La Paz, Oruro, Cochabamba y Potosí.




