El expreso decano conducido por el vitamina Sánchez logró un ajustado triunfo ayer frente al conjunto legendario. Si bien la sensación del triunfo pareciera hacer que Olimpia ganó jugando bien, le realidad es que los fantasmas del 2025 aun acechan al rey de copas.
Olimpia arrancó con una propuesta ambiciosa y bien ejecutada cuando apenas se acomodaban las gargantas de los hinchas en el Defensores del Chaco. Desde el pitazo inicial, el Franjeado se mostró movedizo y certero, encontrando espacios para progresar por las bandas y lastimar a un Guaraní que tardó en acomodarse.
A los 5’, tras una proyección profunda de Alan Rodríguez, Sebastián Ferreira aprovechó la metralla ofensiva para conectar un cabezazo perfecto y poner el 1-0 en el marcador, desatando el festejo local.
Ese arranque prometedor, con combinaciones rápidas y presión en campo rival, dejó la sensación de que Olimpia tenía el partido controlado. Pero tras el gol, el Decano, paradójicamente, se quedó estático. La intensidad que había mostrado se diluyó, y el equipo comenzó a jugar con demasiada calma, sin ideas claras para profundizar. La posesión cesó en mero control conservador y con poco riesgo, facilitando que Guaraní creciera en confianza.
Guaraní, por su parte, mostró proyección y voluntad para buscar el empate. Constantemente se adelantó por las bandas y buscó combinar en tres cuartos, pero la falta de definición le terminó pasando factura. Llegaron con peligro, como un remate de Manzur que pegó el poste, sin poder traducir esa proyección en goles.
El segundo gol de Olimpia llegó ya cuando el desgaste aurinegro era evidente, pero la claridad en la última acción brilló por su ausencia para el legendario rival. Iván Leguizamón, en un contragolpe tardío, consiguió el 2-0 y alivió una tarde que había transcurrido con más dudas que certezas. Guaraní, aun así, descontó sobre el final, ajustando cifras y mostrando otro detalle de su insistente pero ineficaz búsqueda.
Olimpia terminó ganando y arrancando con victoria la era Sánchez, pero, más allá del marcador, dejó la sensación de que todavía le falta sostener su mejor versión más allá de los destellos iniciales.




