Fuentes del Ministerio Público confirmaron que el Banco Atlas, perteneciente al Grupo Zuccolillo, procedió a la devolución de aproximadamente G. 900 millones al Instituto de Previsión Social (IPS), correspondientes a intereses generados en una de las cuentas vinculadas al fideicomiso por G. 828 mil millones.
De acuerdo con los datos manejados en el ámbito fiscal, ese monto representa apenas una fracción de lo que, en rigor, debería haberse liquidado en concepto de intereses. La estructura del fideicomiso contemplaba que la entidad financiera administrara mensualmente unos G. 160 mil millones provenientes de la recaudación del aporte obrero patronal, durante un plazo de 30 años, lo que implica un volumen considerable de recursos bajo gestión.
El punto central de la controversia radica en que dichos intereses habrían sido retenidos en una cuenta cuya habilitación es considerada irregular dentro del esquema del fideicomiso. La devolución reciente de los G. 900 millones, según interpretan fuentes cercanas a la investigación, podría constituir un reconocimiento implícito de que esos fondos no estaban siendo manejados conforme a las disposiciones legales vigentes.
En ese contexto, dentro del Ministerio Público se analiza si la maniobra formó parte de un esquema más amplio de administración indebida de recursos públicos, lo que podría derivar en responsabilidades tanto penales como administrativas para los involucrados.
Las mismas fuentes sostienen que la restitución del dinero se produce en un momento clave, cuando comienzan a conocerse en detalle los mecanismos utilizados en la estructuración del fideicomiso. Bajo esta lectura, la decisión del banco apuntaría a intentar mitigar el impacto jurídico del caso y reducir eventuales sanciones.
El caso se enmarca en una investigación más amplia sobre el manejo de los fondos del IPS, una de las principales cajas previsionales del país, y vuelve a poner bajo escrutinio la transparencia en la administración de recursos provenientes de aportes de trabajadores y empleadores.




