El dictador cubano, Miguel Díaz-Canel, confirmó este viernes que su régimen mantiene conversaciones con representantes del gobierno de Estados Unidos con el objetivo de abordar las diferencias existentes entre ambos países.
Durante la conferencia de prensa, Díaz-Canel señaló que el propósito de estos contactos es analizar los principales puntos de tensión entre ambas naciones. Según explicó, la intención es “identificar cuáles son los problemas bilaterales que necesitan una solución a partir de la gravedad que tienen, de la incidencia que tienen”.
Consultado específicamente sobre los contactos con la administración del presidente Donald Trump, el mandatario cubano sostuvo que se trata de un proceso que se desarrolla con cautela y discreción. “Estos son procesos que se hacen con mucha discreción. Son procesos largos. Todo lleva un tiempo. Estamos en las fases iniciales de ese proceso”, afirmó.
Minutos antes de la rueda de prensa, en un mensaje dirigido a la nación, Díaz-Canel también remarcó la importancia de evaluar la disposición de ambas partes para avanzar hacia eventuales acciones conjuntas que permitan resolver las tensiones bilaterales.
La confirmación oficial de estos contactos se produce en un contexto particularmente delicado para la isla caribeña, que atraviesa una profunda crisis política, económica y social marcada por escasez, deterioro de los servicios públicos y creciente malestar ciudadano.
En las últimas semanas, el presidente estadounidense Donald Trump había señalado en varias oportunidades que representantes de su gobierno mantenían conversaciones con autoridades cubanas. Sin embargo, hasta ahora, el gobierno de La Habana había negado públicamente la existencia de esos contactos.




