El gobierno de Israel fijó un plazo de 60 días para que el grupo Hamas entregue completamente sus armas en la Franja de Gaza, según informó el secretario de gabinete y asesor principal del primer ministro Benjamín Netanyahu, Yossi Fuchs.
Durante una conferencia realizada en Jerusalén, el funcionario explicó que el plazo fue sugerido por la administración del presidente estadounidense Donald Trump y que las autoridades israelíes decidieron aceptarlo como marco temporal para avanzar hacia un eventual proceso de desarme en el enclave palestino.
Fuchs advirtió que, si el grupo no cumple con la exigencia dentro del período establecido, las Fuerzas de Defensa de Israel reanudarán operaciones militares a gran escala. Según indicó, uno de los puntos centrales es la neutralización de la red de túneles en Gaza, considerada por el gobierno israelí como un elemento estratégico que afecta tanto a la seguridad dentro del territorio palestino como en zonas fronterizas israelíes.
En la misma línea, el jefe del Estado Mayor del ejército, Eyal Zamir, reafirmó la postura militar al declarar: “No renunciamos a los objetivos de la guerra: la desmilitarización total de la Franja y el desarme de Hamas”.
El anuncio se produce en un contexto de alta tensión regional y marca una señal clara de que, para Israel, cualquier escenario de estabilización futura dependerá del desmantelamiento completo de la estructura armada del grupo islamista. Analistas señalan que el cumplimiento o incumplimiento de este ultimátum podría definir el rumbo inmediato del conflicto y la posibilidad de nuevas operaciones militares en la zona.




