El secretario de Estado Marco Rubio colocó a Nicaragua en la mira de Washington al señalarla como una de las bases de operaciones rusas en el hemisferio occidental, durante su comparecencia del 28 de enero ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, donde explicó el operativo militar que culminó con la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro.
Rubio aseguró que Moscú utilizó a Venezuela como plataforma regional, “junto con Cuba y Nicaragua”, para proyectar sus intereses estratégicos en América Latina.
Al mencionar explícitamente a Nicaragua como parte de la red rusa en el hemisferio, Washington la coloca bajo un escrutinio directo, en un momento en que Estados Unidos redefine su estrategia de seguridad regional y evalúa cómo responder a la presencia de potencias foráneas en la región.




