Estados Unidos presentó ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas una propuesta integral para avanzar en la desmilitarización de la Franja de Gaza, con el objetivo de poner fin al control armado del grupo terrorista Hamas y abrir el camino a una administración civil y a la reconstrucción del enclave.
El plan contempla la retirada progresiva de armas mediante un proceso pactado y supervisado por monitores internacionales, que se encargarían de verificar el desarme y garantizar el cumplimiento de los compromisos asumidos por las partes involucradas. Según lo expuesto ante el organismo internacional, la iniciativa busca eliminar de forma verificable el arsenal en manos de Hamas, considerado una amenaza directa a la estabilidad regional.
Uno de los puntos centrales de la propuesta es la implementación de un programa de recompra de armas, que sería financiado por la comunidad internacional. Este mecanismo apuntaría a incentivar la entrega voluntaria de armamento, reduciendo el riesgo de un desarme forzado y facilitando una transición más ordenada hacia un escenario posconflicto.
Desde Washington señalaron que la desmilitarización es una condición indispensable para cualquier proceso serio de reconstrucción y normalización en Gaza. En ese sentido, el plan plantea que, una vez neutralizada la capacidad militar de Hamas, se pueda avanzar hacia la conformación de una administración civil que garantice servicios básicos, seguridad y gobernabilidad, con respaldo internacional.
La iniciativa fue presentada como parte de un enfoque más amplio orientado a estabilizar la zona, evitar la reanudación de la violencia y generar condiciones mínimas para la asistencia humanitaria y el desarrollo. Ahora, el proyecto deberá ser analizado por los miembros del Consejo de Seguridad, en un contexto marcado por profundas divisiones sobre el futuro de Gaza y el conflicto en Medio Oriente.




