Celeste Amarilla y su chabacanería habitual

La mona, aunque se vista de seda, mona queda

1
725

Una vez más (Ya es casi una costumbre), la diputada Celeste Amarilla comete un exabrupto en las redes sociales.

En esta ocasión, luego de haber pretendido compararse con la vicepresidente supuestamente electa en los EEUU, una usuaria de Twitter le consulto si el esposo de la norteamericana también hacía negocios con las meriendas de los niños más vulnerables. Ante la pregunta, la diputada tuvo la feliz idea de responder: “no te metas con la memoria de mi esposo pelotuda!!! Salí de mi Twitter Imbécil”, dejando en claro 3 cosas:

  • No entiende que ella es nuestra empleada y nos debe respeto como ciudadanos.
  • Su lenguaje es extremadamente vulgar, impropio de un legislador, impropio de una mujer e impropio, incluso, de una persona mínimamente educada.
  • Lo peor, que esta persona que demuestra una seria dificultad para comprender un texto con unos pocos caracteres, pretende legislar sobre la vida y propiedad de millones de paraguayos. La usuaria, claramente, se refería a sus “mañas” y no a la memoria de nadie en particular.

1 COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Ingresa tu comentario
Ingresa tu nombre aqui